Hacer un resumen que sirva para estudiar

Muchos estudiantes hacen resúmenes preciosos: colores, subrayados, letra cuidada. Y llega el examen y no se acuerdan de nada. El resumen ocupó dos tardes y no sirvió para aprender.

Casi siempre pasa por lo mismo: se copiaron frases del libro cambiando el orden, sin pasar por la cabeza.

Un resumen que funciona se reconoce en una cosa: está escrito con tus palabras.

Leer el tema entero antes de escribir nada

Si se empieza a resumir desde el primer párrafo, se acaba copiando todo, porque sin ver el conjunto no se sabe qué es importante.

Una primera lectura completa, sin lápiz, y después la segunda ya sabiendo hacia dónde va el tema.

Subrayar poco

Una página con medio texto marcado no dice nada. Se subraya la idea principal de cada párrafo y los términos que hay que saber, y poco más.

La regla práctica: si al mirar la página a un metro de distancia se ve un bloque de color, hay demasiado subrayado.

Con tus palabras, aunque queden peor

Esta es la parte que marca la diferencia. Cierra el libro, y escribe la idea como se la contarías a alguien. Si no puedes, es que aún no la has entendido, y ahí es donde hay que volver atrás.

Un resumen con frases tuyas, aunque sean torpes, se recuerda mucho mejor que uno con las frases perfectas del libro.

Estructura visible

Títulos, apartados y espacios en blanco. Un resumen de un bloque compacto no se repasa: se mira y se cierra.

Numerar las ideas y dejar margen para añadir notas después convierte el resumen en algo vivo que se puede completar en clase.

Esquemas para lo que se relaciona

Cuando el tema tiene causas y consecuencias, clasificaciones o procesos, un esquema o un cuadro funciona mejor que el texto seguido.

Las fechas, los nombres y las fórmulas van aparte, en una hoja propia, porque son cosas que se memorizan de otra manera.

La prueba final

Al terminar, cierra el resumen y cuenta el tema en voz alta. Lo que no salga, se marca y se repasa. Esa comprobación de cinco minutos es lo que separa un resumen bonito de uno útil.

Y guárdalo ordenado por asignatura: el mismo resumen sirve para el examen final y para el curso siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto debe ocupar un resumen?

No hay medida fija, pero si ocupa casi lo mismo que el tema, no es un resumen: es una copia. Lo que marca la extensión es quedarse con las ideas principales y los términos que hay que saber.

¿Es mejor subrayar o hacer esquemas?

Se complementan. El subrayado sirve para localizar las ideas mientras lees; el esquema, para ver cómo se relacionan. Para procesos, causas y clasificaciones, el esquema funciona mejor que el texto seguido.

¿Por qué no me sirve el resumen en el examen?

Casi siempre porque está copiado del libro en vez de escrito con tus palabras. Al copiar, la información no pasa por la comprensión y no se recuerda. La prueba es contar el tema en voz alta con el resumen cerrado.

¿Conviene resumir con colores?

Con moderación. Dos o tres colores con un criterio fijo ayudan a localizar; muchos colores sin sistema convierten la página en un mural que no se repasa.



Libros del Ministerio de  educación de Colombia
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